Después de dos sesiones pendientes de publicación, pretendo compensar el ritmo esta semana. Les comparto que ayer fue el día que cumplí un objetivo personal; correr una carrera de 10Km, además de que con esto inicio mi compromiso como atleta : ) creo que siempre vi el alcanzar la meta, como una batalla contra uno mismo para ser mejor…y hoy que siento los estragos de la carrera y el esfuerzo físico, mental y emocional de la misma, me declaro adicta al deporte y a la superación personal.
He tenido muchas ideas que he querido compartir con ustedes estas semanas; desde lo que pienso del bullying, mi indignación por la política y sus costumbres decadentes, lo que significa la inspiración y trascendencia para mi, etc… creo es hora de empezar a desmenuzarlos.
Comenzaré con un tema que me parece fascinante y es con afán de que se sientan igual de motivados que yo para empezar nuevos proyectos y concluirlos. Recién hablaba con un buen amigo hace una semana o más de lo que se requería para lograr un cambio en la sociedad y hacernos proactivos. Yo le comenté de mis proyectos personales y lo mucho que sentía la necesidad de comunicar lo que he aprendido a mis escasos 24 años (a punto de los 25) y la transformación que he sufrido de unos meses a la fecha; que es una de las razones por la que empecé este blog. Y lo que más me pesó en ese momento fue no haber aprovechado el tiempo antes; es decir, creo que gran porcentaje de la población joven de nuestro país está sumergida en el materialismo, consumismo, en el trabajar mucho la imagen para venderse socialmente, etc., y poco en el desarrollo humano, la trascendencia y el compromiso para con la sociedad. Me gustaría pensar que es lo contrario, no dudo que haya muchos jóvenes que mueven hilos en sus medios, que inspiran a quienes los rodean y a ellos se les debe un aplauso, pero para los que no hemos concluido un proyecto que nos haga sentir satisfechos, creo que desperdiciamos mucho tiempo y energía en cosas que no harán nuestra casa mejor. Creo que si les trasmito un poco de ese espíritu de cambio a mis hijos desde pequeños, seguramente cuando estén en la Universidad o cuando estén en su primer trabajo harán una diferencia, contrario a mi que después de tanta terapeada paterna finalmente “me cayó el 20” de lo que querían despertar en mi.
Ahora les comparto mi mejor historia para cuando quiero motivar a alguien:
Alguna vez, escuché en la radio a destacado IronMan mexicano que decía que no hay edad para empezar a practicar un deporte, que inclusive su papá empezó a correr a los 60 años y años después corría Maratones. Yo creo que como todo en la vida, con mucho esfuerzo, disciplina y trabajo se alcanzan los objetivos; además de que si el cuerpo se puede empezar a entrenar a cualquier edad para carreras de tan alto rendimiento, que no se podrá hacer con lo que es mucho más inquebrantable y trascendente: la mente y el espíritu, ¿no lo creen?
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